No toda solicitud a otra empresa es rastreo. Un formulario de pago, un CAPTCHA, una fuente web o un widget de accesibilidad como UserWay o accessiBe tienen que cargarse antes del consentimiento para que la página funcione, y nada de eso perfila al visitante. CookieInspector clasifica cada servidor de terceros que ve y solo puntúa los que rastrean: analítica, publicidad, grabación de sesiones y fingerprinting.
Los servicios funcionales igual aparecen en el informe, con su función explicada, para que veas el panorama completo sin falsas alarmas. Los terceros desconocidos se quedan a propósito en la columna de rastreo: decirte que un sitio está limpio cuando no lo está es el error caro para una herramienta de cumplimiento. Cómo trazamos esa línea