A mano: abre el sitio en una ventana de incógnito limpia, con las herramientas de desarrollo en la pestaña Red, filtra por google-analytics.com y googletagmanager.com, y recarga antes de tocar el banner. Todo lo que se active ahí es previo al consentimiento. Después ejecuta dataLayer en la consola y busca la entrada de consent default: tiene que aparecer antes de que se cargue la librería de gtag, no después.
Ese método funciona, pero solo muestra tu propia sesión, en tu propia máquina, con las extensiones y el consentimiento guardado que ya traes. Y deja afuera la pregunta que más importa, la del tiempo: si el valor por defecto se fijó lo bastante temprano, medido en milisegundos y no a ojo.
Pega una URL arriba y el verificador hace las mismas pasadas desde un navegador limpio y sin historial: el estado por defecto antes de cualquier interacción, el clic en el banner y la actualización que debería seguirle.